Cada día que pasa cambiamos el futuro de muchos niños y niñas que no recibían educación, que estaban desnutridos, que fueron víctimas de la guerra o que vivían como esclavos o en la calle.

Quiero que sepas que estas tragedias todavía ocurren, que queda mucho por hacer y que cada pequeño esfuerzo, por mínimo que sea, cuenta... y mucho.