EMPEZAR DE NUEVO

REFUGIADOS: ACÓGELOS, AYÚDALOS

Nos duelen los ojos de ver cada día, en los últimos meses, imágenes de hombres, mujeres y niños andando por Europa, saltando vallas, esperando en las vías de los trenes o llegando a las playas de Italia, Grecia y Turquía.
Más de 350.000 personas han cruzado el Mediterráneo en lo que va de año y más de 2.500 personas han perdido la vida en el intento.

Refugiados Ayuda Acogida Siria

Es el momento de ofrecernos

Los Salesianos en España están preparados para recibir a los refugiados sirios que el Gobierno español decida acoger, con especial atención a la inserción sociolaboral de los jóvenes y la atención a la infancia. Se calcula que lleguen 15.000 personas en dos años. Tenemos que prepararnos y estar atentos. Además, organizaciones salesianas como la Fundación Pinardi, la Fundación Juan Soñador o la Fundación Boscos ya llevan años trabajando con personas migrantes y refugiadas en nuestro país.

 

Nuestro objetivo en Italia no es dar acogida a muchos, sino a pequeños grupos de jóvenes o familias a las que ofrecer una oportunidad de integración.

 

En once casas salesianas de Alemania ya están acogidos cerca de 500 jóvenes y menores no acompañados de Siria, Afganistán, Irak y de algunos países africanos a los que se le ofrece todo tipo de apoyo: jurídico, programas de capacitación, alojamiento, asistencia terapéutica y acceso a la sanidad.

 

En Austria se han puesto en marcha iniciativas para hacer frente a las necesidades de la migración: ayuda de emergencia, hospitalidad, asesoramiento, cursos de alemán y actividades recreativas. Cuatro comunidades ofrecen ya hospitalidad para las familias y estudiantes con permiso de residencia y, junto con algunos voluntarios, ayudan a su integración.

 

Los Salesianos en Turquía llevan varios años trabajando en proyectos de atención a refugiados iraquíes, sirios y afganos. El Centro Salesiano de Estambul abrió sus puertas hace 20 años como una respuesta temporal a la ola de refugiados procedentes de Irak. Hoy, 300 niños, en su mayoría procedentes de Irak y Siria, están matriculados en el centro que ofrece asistencia y educación sin coste alguno para los estudiantes y sus familias.

 

En Líbano, miles de familias son acogidas por los misioneros.

 

En Siria, los misioneros en Alepo, Kafroun y Damasco siguen apoyando a familias, a jóvenes y a niños y niñas que cada día se enfrentan al conflicto y al horror que supone una guerra.
Refugiados Ayuda Acogida Siria

La solución a una crisis como la actual no es sencilla, pero desde Misiones Salesianas creemos que es necesario trabajar en dos áreas: la acogida y la respuesta a las miles de personas que están llegando a nuestras fronteras, sin olvidar que es necesario trabajar en los países de origen para que puedan vivir en paz y ofrecer oportunidades de futuro a las nuevas generaciones.

Mañana puede ser demasiado tarde.
Hoy es el momento de actuar

Refugiados Ayuda Acogida Siria

Siria

Miles de muertos, más de cuatro millones de refugiados, más de diez millones de personas necesitadas de ayuda humanitaria, 7,6 millones de desplazados, 2,5 millones de niños y niñas sin escuelas y sin futuro… Son las cifras de cuatro años y medio de guerra en Siria.

""El camino más peligroso de nuestra vida""
Somos Samer y Lina, un matrimonio sirio cristiano de la ciudad de Alepo. A causa de la guerra nos vimos obligados a salir de nuestro país dejando atrás nuestros recuerdos y nuestras raíces.

El Viernes Santo por la mañana, mientras mi mujer preparaba la casa para la Pascua, cayó una bomba justo enfrente del edificio donde vivimos, rompió todas las ventanas y las puertas de la casa, lo que nos llevó a pensar seriamente en dejar el país para salvar nuestras vidas. Uno de mis amigos, un musulmán moderado, tenía relaciones con las dos partes combatientes, y trabajaba en sacar a personas fuera de Alepo. Él nos ayudó a huir.

El miércoles, después de la Pascua, pasó a buscarnos en coche a primera hora de la mañana para llevarnos a Líbano. Empezó el camino más peligroso de nuestra vida, en el que no sabíamos si llegaríamos o perderíamos la vida.

Ahora vivimos en España con el apoyo de la Familia Salesiana.

 

""Nuestro futuro ya no existe""
Soy Emile Nakouz, colaboro en el centro juvenil salesiano de Alepo. Siria es mi madre, mi casa, mi país. Desafortunadamente, las cosas son diferentes desde hace cuatro años y medio. Hoy, nuestro futuro, ya no existe. Vivimos asustados por las organizaciones terroristas que asesinan a los cristianos y les torturan sin piedad. La mayoría de los jóvenes no trabajamos. Muchos no hemos podido acabar nuestros estudios. Muchos jóvenes tratan de escapar buscando un futuro y mejorar su calidad de vida. Los cristianos que nos quedamos rezamos cada día para que la paz llegue a Siria.

 

Deseo realizar una aportación económica para que los salesianos puedan ayudar y acoger a los refugiados y desarrollar proyectos educativos y sociolaborales